Las emociones forman parte de la manera en que interpretamos lo que vivimos. Algunas pueden resultar cómodas y otras pueden sentirse intensas, confusas o difíciles de expresar.
Escuchar lo que sentimos implica prestar atención a las sensaciones, pensamientos y necesidades que acompañan cada experiencia emocional. Este proceso permite identificar lo que está ocurriendo internamente antes de responder de manera automática.
Desarrollar una relación más consciente con nuestras emociones puede ayudarnos a tomar decisiones más coherentes con nuestras necesidades y a comunicar con mayor claridad lo que vivimos.